{"id":63,"date":"2014-10-02T10:34:01","date_gmt":"2014-10-02T13:34:01","guid":{"rendered":"http:\/\/textosteatro.com\/br\/?p=63"},"modified":"2014-10-03T12:33:52","modified_gmt":"2014-10-03T12:33:52","slug":"expelido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.textosteatro.com\/es\/expelido\/","title":{"rendered":"Expulsado, El Verme: Los Dioses Deben Estar Muertos (1m o 1f)"},"content":{"rendered":"<p><!--  adsense para textos de teatro (topo) 728 x 90 --><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><script src=\"\/\/pagead2.googlesyndication.com\/pagead\/js\/adsbygoogle.js\" async=\"\"><\/script><!-- rodap\u00e9 --> <ins class=\"adsbygoogle\" style=\"display: inline-block; width: 728px; height: 90px;\" data-ad-client=\"ca-pub-7922989058824856\" data-ad-slot=\"4336622816\"><\/ins><script>\/\/ <![CDATA[\n(adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});\n\/\/ ]]><\/script><!--more--><\/p>\n<p><center><\/center><center><a href=\"http:\/\/www.safecreative.org\/work\/0710110119492\" rel=\"cc:license\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/resources.safecreative.org\/work\/0710110119492\/label\/barcode2-150\" alt=\"Safe Creative #0710110119492\" \/><\/a><\/center><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Expulsado, El Verme: Los Dioses Deben Estar Muertos<br \/>\n\u00a9 V\u00edctor M. Sant\u2019Anna 2007<br \/>\nTraducido al espa\u00f1ol por R &amp; T CONSULTORIA E TRADU\u00c7\u00d5ES (luis_retana@hotmail.com)<\/p>\n<p>[Cuando fui expulsado de la comunidad en la que participaba y descubr\u00ed que las personas que yo consideraba amigas no mover\u00edan un dedo para ayudarme, apoyarme o confortarme, me sent\u00ed como un verme que, despu\u00e9s de estar muchos a\u00f1os sobreviviendo dentro de un hospedero, es finalmente expulsado a trav\u00e9s de la acci\u00f3n de alg\u00fan verm\u00edfugo. Este texto, escrito en el 2002, es la versi\u00f3n desde el punto de vista de un verme que despu\u00e9s de crecer feliz es retirado de su h\u00e1bitat, descubriendo que no era m\u00e1s que un par\u00e1sito para el organismo que \u00e9l consideraba su hogar]<\/p>\n<table width=\"90%\">\n<tbody>\n<tr>\n<td>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Expulsado, El Verme: Los Dioses Deben Estar Muertos<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Cuando entr\u00e9 en aquella oscuridad, las papilas gustativas fueron la indicaci\u00f3n segura de que ese ser\u00eda mi lugar definitivo. Finalmente iba a poner mis garras en un lugar que ser\u00eda m\u00edo, despu\u00e9s de tanto ir y venir por los aires y charcos de agua. Salivar es un buen comienzo, alimentarme es un buen medio y permanecer es un buen fin. Yo estaba comenzando donde todos quieren acabar: en el cielo.<br \/>\nDurante muchos meses, enfrent\u00e9 batallas. La consecuencia inmediata de la adrenalina y de la excitaci\u00f3n era un exceso nocivo de jugo g\u00e1strico, pero era eso que, sin querer, me daba fuerzas. De esa guerra divertida, la supervivencia era un factor revelador de que estar\u00eda all\u00ed por mucho tiempo. Crec\u00ed de tal modo que permanecer parec\u00eda ser la mejor opci\u00f3n. Otros abandonaron la lucha o sucumbieron donde yo ganaba densidad y tama\u00f1o. Yo estaba de tal modo tan a gusto, que jam\u00e1s imagin\u00e9 que un d\u00eda yo tendr\u00eda que encontrar otro lugar para vivir: estaba en buena compa\u00f1\u00eda, era un buen quiste, era una simbiosis inc\u00f3moda, era parte del organismo, era yo mismo.<br \/>\nEl \u00e1ngel de luz surgi\u00f3 e ilumin\u00f3 nuestra vida pac\u00edfica.<br \/>\nEl imponderable \u00e1ngel vino a salvar al organismo de la complacencia. Mis garras afiladas no eran armas, pero el \u00e1ngel vino a robar mi espacio de vida. Para el \u00e1ngel, la luz era s\u00f3lo diversi\u00f3n, pero para m\u00ed, era una lucha que pod\u00eda significar mi eliminaci\u00f3n.<br \/>\nEl \u00e1ngel sonri\u00f3 hacia m\u00ed mientras tocaba a mis amigos con su voz bondadosa y su aliento de azufre. Su cola se mov\u00eda y cada compa\u00f1ero que tumbaba era como un pedazo que era arrancado de m\u00ed. Mis anillos fueron lanzados hacia afuera. \u00c1ngel astuto que se dirig\u00eda contra nosotros moviendo l\u00e1minas invisibles y clav\u00e1ndonos sus lanzas, causaba un bienestar de indiferencia. Tal indiferencia era tan extra\u00f1a, que el organismo podr\u00eda pensar que dif\u00edcilmente habr\u00eda estado mejor.<br \/>\nPartes de m\u00ed cayendo y siendo digeridas como alimento. En las paredes procur\u00e9 mi apoyo, pero ellas no estaban ah\u00ed para sujetarme, como yo pensaba que estar\u00edan. Estaban ah\u00ed para absorber el alimento que yo robaba de los dioses. Las paredes no tienen o\u00eddos.<br \/>\nLos dioses no me ayudaron: \u00bfes que yo no ten\u00eda la fuerza y el respeto que pensaba merecer?<br \/>\nMe levant\u00e9 para reaccionar y mis garras fueron envueltas en fuego. Yo estaba fluctuando como nunca antes, listo para ser destruido. Recib\u00ed golpes. Me lastimaron. Me despedazaron.<br \/>\nResist\u00ed. Lanc\u00e9 golpes astutos contra el intruso. Pero el silencio de mi lucha me convenci\u00f3 de que el intruso era yo.<br \/>\nYo, solo, como el destino dijo que ser\u00eda.<br \/>\nRob\u00e9 del \u00e1ngel sus lanzas e intent\u00e9 hacerle da\u00f1o, en una reacci\u00f3n desesperada. El \u00e1ngel fluctu\u00f3 sobre mi cabeza e inciner\u00f3 mis vellosidades, me golpe\u00f3 sin pena y me avent\u00f3 contra las paredes que yo amaba. Me trat\u00f3 como se trata a un verme.<br \/>\nEl suelo se abri\u00f3 y un abismo negro surgi\u00f3 frente a m\u00ed. Qued\u00e9 peligrosamente inmovilizado al borde de la ca\u00edda, listo para ser destruido.<br \/>\nEl \u00e1ngel me tir\u00f3 heces en la cara y me empuj\u00f3 hacia un lugar que no ten\u00eda luz, ni aire, ni nada. Estaba siendo aplastado en un t\u00fanel, conducido en la direcci\u00f3n contraria al cielo.<br \/>\nGolpes en lo oscuro, desencadenados por las paredes en contracci\u00f3n, me empujaban hasta un lugar donde yo deber\u00eda agonizar, antes de la expulsi\u00f3n y la muerte.<br \/>\nEntonces tuve la seguridad de que no era m\u00e1s que un gran verme: un pozo de desecho ser\u00eda mi \u00faltimo hogar. Todav\u00eda intent\u00e9 perforar las paredes del pozo y escapar de morir ahogado rodeado de aquello que no es deseado. Una reacci\u00f3n violenta y contraria arranc\u00f3 mi \u00faltimo aliento y fui expulsado a la muerte. Fui conducido a la tierra, ahogado por la luz, para quemarme lentamente en contacto con el aire.<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"center\">\u00a0 <a href=\"http:\/\/www.safecreative.org\/work\/0710110119492\" rel=\"cc:license\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/resources.safecreative.org\/work\/0710110119492\/label\/barcode2-150\" alt=\"Safe Creative #0710110119492\" \/><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[13,3],"tags":[17,18,22,23,26,31],"class_list":{"0":"post-63","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-drama-o-tragedia-monologos-cortos","7":"category-monologos-cortos","8":"tag-1f","9":"tag-1m","10":"tag-curto","11":"tag-esquete","12":"tag-monologo","13":"tag-texto-teatro","14":"czr-hentry"},"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.textosteatro.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/63","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.textosteatro.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.textosteatro.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.textosteatro.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.textosteatro.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=63"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.textosteatro.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/63\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":108,"href":"https:\/\/www.textosteatro.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/63\/revisions\/108"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.textosteatro.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=63"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.textosteatro.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=63"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.textosteatro.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=63"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}